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sábado, 16 de octubre de 2010

Ángel Caribeño


I

Ángel caribeño,
veo tu vuelo lejano al noreste.
Te veo venir
arribando en las playas tropicales 
de costas nuestras abiertas a toda exploración.
Observa como las palmas más altas
besan la arena,
cuando tus plantas pisan la orilla.
Y enamórate de las olas
que en afán de agradarte se consumen
unas contra otras,
absurdas.

Ama mi horizonte y llena nuestro firmamento;
donde todo sol que ose broncear tu piel
agonizará hasta su holocausto.

II

Ángel caribeño, los momentos sin ti
son vagos como un esfuerzo sin propósito;
en ellos evoco tu sexo,
salpicado de risa.

Mis manos se han descubierto
moldeadas a la línea de tu cuerpo
y mi prosa
a tu inigualable encanto agridulce.


(Compuesto en febrero del 2008)

Algo qué decir

Dime algo,
¿acaso mereces mi aplauso?
Y que es mi aplauso, dime...
¿acaso soy yo?
¿Y quién hablará de nosotros cuando yo
deje de aplaudir?
Dime, ¿quién aplaudirá y
qué será su aplauso?
dime,
¿quién seras tú, acaso yo?

Al menos, dime algo, ¿no?

jueves, 14 de octubre de 2010

Aegritudo Animae Meae

I

Cogito ergo moriturio,
ergo morior.
Cogito ergo neco.

II

En un principio, cuando los cerdos volaban,
no quería... no podía aceptar que, paradójicamente,
la muerte era la única certeza
que me iba a llevar a la tumba;
por eso me he marchado una y otra vez
para perseguir una verdad diferente, un aliento.
-o tal vez solo esperaba que me tragara la tierra-
Qué se yo...

Pero ahora,
en la periferia del mundo ideal de los cerdos,
aquí donde los días y las noches se confunden,
donde todo se extingue atropelladamente,
aquí es donde y ahora es cuando no sé
qué hacer, qué decir, 
qué pensar...

Mi única compañera fiel es esta aflicción,
habitante solitaria de mi corazón.
Corazón dado al sufrimiento de diversos suplicios,
uno seguro solamente de la aseveración de su enfermedad
porque es un corazón que ya no sabe 
hablar de otra cosa.

III

Imagíname navegando en un mar anárquico pero ajeno,
navegando,
tratando siempre de huir muy lejos
del puerto y de los ideales que abandoné hace ya tanto tiempo,
guiado solo por una voz que me susurra más allá, más allá...
En este periplo,
solo anhelo conservar la certeza
de que todos nos vamos a morir algún día. 
Los cerdos no deben seguir volando -no puedo permitirlo-.

...Nunca regresaré al lugar de donde vine,
tampoco deseo regresar.

...Te quiero profusamente, enfermedad de mi alma,
te amo, como dicen: nunca dejaré que te aparten de mí.

...Yo sé que podría matar a alguien pensando así,
pero solo quiero ser feliz.

IV 

Ita, vero, cogito et delibero,
et ergo te amo
aegritudum animae meae.

Las metáforas suspendidas en la nieve


Nunca antes
había visto a la nieve suspenderse así
                con mis propios ojos.
Aquello que, al principio,
parecía ser solo un espejismo
se iba materializando aceleradamente
                           ante mi mirada vaciada,
que no en vano quiso ser pretendidamente
                                                             distante.

Se trataba de un fenómeno metereológico
perceptualmente anacrónico en aquel lugar.
               -La prueba irrefutable
que exhibe orgulloso el corazón
cuando quiere enseñarnos que el alma
está sometida al crudo consenso de las pasiones y,
en última instancia,
a la corporeidad.

Durante unos instantes que reposaban suspendidos
sobre una dimensión atemporal,
atendiendo a cierta caprichosa trascendencia
que emanaba de la atmósfera y calaba en mí,
me pareció ver
el copito de nieve más lindo del mundo;
me pareció que colgaba ociosamente,
sin ausencia,
y que era un obsequio invaluable,
                                   tan gratuito,
pero imposible de salvaguardar al fin...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Poema para la Buena Muerte

Tree
El quejido de tu anatomía entera
                            que agita a tu espíritu
es como cualquier pájaro. 
En tus circunstancias se trata de un placebo, 
                              de un estimulante ya inútil. 
Piensa que se trata de un viento alegre que acaricia
los últimos bosquejos de tu 
                                                 corporeidad. 

Presta pues
mucha atención a lo que te voy a decir: 
esa especie de nube blanca, 
                     que se recuesta sobre tus ojos, 
esa nieve gélida e inquieta 
                          que te está devorando, 
será después el cálido rocío 
                              que bombeará  tu corazón. 

Por eso, así como los astros se ordenan en el firmamento, 
y todas las existencias lo hacen a lo largo de historia, 
así tú deberías intuir  
                                                                     en este momento 
                                   un horizonte remoto para tu espíritu. 

Haz espacio en tu corazón 
                                   para el silencio y la calma, 
para todos los vacíos que te colmarán el alma, 
de hoy en adelante 
         y por toda la eternidad...
 

domingo, 21 de junio de 2009

Ciertos Recitales de Poesía

A quien quiera conocer algo de la historia del bar Yacana le recomiendo leer Lima Bizarra, de Rafo León (él mismo tío del programa Tiempo de Viajes y ¿acaso solo vocero? de la recordada- para bien o para mal- China Tudela). No le dedica mucho tiempo, así que con una lectura rápida ya sabrán cuál es el quid de este bar (porque sí, los bares también tienen su quid; en estos tiempos ya todo lo tiene, hasta se puede pensar en el quid del quid del quid et al.).

Bueno, pero ¿qué hace un abstemio como yo hablando de un bar? Resulta que fui junto al resto del Colectivo 315 a recitar en uno de esos tantos viernes que este ejemplar bar le daun espacio a la poesía, el oficio humano más banalmente sublime o sublimemente banal (eso lo dejo a criterio de cada uno). Y cuando hay recitales la gente hace lo que se supone que debe hacer, ¿no? la gente consume pues. Y mientras toman, fuman y conversan, bien bohemios todos ellos, los consumidores también escuchan el recital e incluso llegan a interactuar alegremente con los que salen al frente (también para bien o para mal, cómo no). Pero, en definitiva, se trata de un público exquisito.

Y, bueno, he pensado subir algo sobre el recital del Colectivo 315: unas cuantas fotos o algunos videos. Todavía no sé.
Es domingo, día del Padre, y solo me queda una semana para que comiencen los exámenes finales. Por eso, la angustia ha llegado anticipadamente de visita y creo que ella es la única responsable de que esté haciendo una catársis tan extraña como esta, tan digital y a la vez tan ¿palpable?, tan anacrónica. Me gusta, en serio.

Primer Recital de Colectivo 315



Y este es Jeancarlos, en toda su extensión...



Y mis favoritos, los poemas de Fabiola, también por alguna extraña razón



Y Mateo que, ante todo, se llama Mateo



Y Diego, que por cierto tiene un blog muy recomendable de leer



Segundo Recital de Poesía



Luis, el de los poemas sobre el Sentido del Ser y otros que recuerdan tanto a Trilce en cuanto a la temática



Y Diana, con el Gusano y la Toalla



Y Yo, ¡Viva Yo xD! ¡Y muerte a ese micrófono del mal, a los parlantes y a los que no me dijeron que me había despeinado!



Y Luz, que ojala siga existiendo cuando cerremos los ojos, porque ese primer poema solo lo pudieron escribir ella o Saramago; pero este último escribió el Ensayo Sobre la Ceguera y ya no el poema de Luz. Limón Filosófico dixit xD



Y bueno, una vez que ya presenté a todos los miembros del Colectivo 315 que recitaron aquella vez, debo pasar a elogiar un poquito más al Bar Yacana, ¿no? Como diría Esperanza: Es lo propio. Pero me da flojera así que solo voy a enumerar unas cuántas razones de peso psíquico para que alguien se anime a ir al bar uno de estos viernes.

1. Venden emoliente en la entrada.
2. Yo vi una mujer ebria durmiendo en las escaleras, fue una cosa surrealista.
3. Me han dicho que en el tercer piso hay un telo.
4. Las ventanas del bar son feas y toscas, pero si entre ellas alcanzas a ver a la Plaza Francia iluminada en la noche, te vas a sentir llevado a una novela que aún no se ha escrito, con esa extraña sensación de que alguien más escribe nuestra historia. ¿Será un poeta?

...

Posdata: Recomiendo que vean esto
http://fundacionyacana.blogspot.com/